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Alfabeto de Évora



Pues sí. Desde estas páginas queremos dedicar un capítulo de nuestras crónicas al rock hecho en Évora. 

Sí, claro, el compromiso era recorrer en estas líneas algunas secuencias de la música popular hecha en Extremadura, con una parada especial en Cáceres, de ahí que evoquemos ese Paseo Marítimo con el que algunos denominaban allá por cuando éramos jóvenes a La Madrila. 

¿Por qué Évora? Si hablamos de patrimonio, Évora es un lujo. Si hablamos de música, Évora es un ejemplo a seguir. Si hablamos de Cantarrana, que es por lo que estamos aquí, Évora es parte indisoluble de esta aventura. A estas alturas de nuestra hoja de ruta, no se entendería este proyecto sin la aportación que semana a semana viene de allí, y es que, en el fondo, y esa es la esencia, Évora no es allí. Évora es aquí. 

La idea del alfabeto no es nuestra. Se la hemos robado, como otras muchas cosas, al Consejo Lusitano, que ya la usó hace tiempo en su fantástica Lusipedia, como una propuesta que recorre algunos nombres fundamentales de la alta cultura rayana. 

Este alfabeto propone acercar de forma somera y emocional algunas de las claves para conocer, amar y difundir el patrimonio musical eborense. El de ahora, el de las guitarras eléctricas y los editores virtuales. 

[A] Recorren medio mundo avisándonos de la llegada del fin del mundo. Su Sinfonía 2012 ha hecho de ARCHYBAK un invitado imprescindible en los mejores clubes europeos. Archybak es un proyecto ecléctico. Detrás de la electrónica se esconden trazas de rock, folk, percusión tribal, house y, sobre todo, una energía arrebatadora cuando están subidos en el escenario. 

[B] El nombre de BRUNO CINTRA nos viene ni que pintado para hablar de Sons de Câ. Un proyecto singular que tenía al frente al gran Luis Pucarinho, estación fundamental de la música eborense. Bruno Cintra se encargaba de la batería, y entre él, Pucarinho y muchos más (llenaban el escenario) propusieron un ejercicio de espírito mundi, sin complejos, arriesgado y, por supuesto, comprometido con los orígenes. 

También hemos podido ver a Bruno Cintra en Bicho do Mato (de quien hablaremos en algún momento) y en iniciativas teatrales con ánimos musicales. 

[C] Firma como CHARLIE BÄU. Su guitarra suena en los inicios de Salmo, el tema que abre un disco ya fundamental en nuestro rock: The beginning of the end. Son Damien´s Trail Blood, y su Crawl es, en palabras de Daniel Catarino, un monumento del Trash Metal. Totalmente de acuerdo. 

[D] Nos hemos auto-prometido que algún día que estemos en Évora, intentaremos robarle dos horas del día. Va a ser complicado. Tiene que ser hiperactivo. DANIEL CATARINO está por todas partes. Su nombre aparece en buena parte de los grandísimos proyectos que ahora están en marcha en la ciudad de Giraldo. Sólo escribirlos no explica la enorme importancia de su figura en este alfabeto. Uaninauei, Seven Thousand, O Rijo, Bicho do Mato, Cajado, Oceansea, Long Desert Cowboy, Landfill. Pieza imprescindible de este abecedario, no conocemos otra forma de agradecer su aportación que dedicarle un rincón propio en Cantarrana. Lo puedes buscar en Itinerarios. Será más fácil entender estas líneas. Será más sencillo de entender Évora. 

[E] Él firma como EDDY SLAP. Es bajista, claro. No vive en Évora. Nos da igual. Para nosotros es otra referencia imprescindible de la cultura eborense. Mantiene un proyecto en solitario al que llama Bassab, en el que juega y experimenta con el bajo como pocos pueden hacerlo en Europa. Pero sobre todo, y es por lo que preside nuestra [E], forma parte de una de esas delicias que tan aprisionados nos tiene. El grupo se llama Uxu Kalhus, y sus conciertos son una fiesta de la música donde conviven el rock, el funk, la tradición alentejana y las maravillosas voces de Joana. 

[F] Alguien dijo que son algo así como el verso suelto del rock eborense. Escuchar alguno de los tres trabajos firmados por FATO / FETO es un viaje a las emociones. Belleza que eriza. Temas como Cadillac o Carnivale forman parte de la antología que uno se llevó a una isla perdida en el mar Atlántico y que llaman Saô Miguel. La voz de Cláudio te desarma. 

[G] En los campos de Évora se encuentra uno de los templos solares, o megalíticos, o neolíticos, o como lo quieras llamar, más sorprendentes del oeste europeo. Nos referimos, por supuesto, al crómlech de Almendres. Un recinto pagano sin el cual no entenderíamos la presencia en la ciudad de un proyecto como GODOFE KEIOS. Una pandilla de vikingos amantes del metal que aportan energía, humor y guitarras afiladas al panorama musical alentejano. Construyen su propia lengua, su propio estilo visual y escénico y, por supuesto, hay que verlos en el escenario. Se tardará tiempo en olvidarlos. 

[H] Les apasiona el cine. HOUDINI BLUES son la elegancia en escena. Aparecieron allá por 1996 marcando estilo, la extravaganza. En 2006 se despacharon a gusto con F de Falso, un trabajo delicioso, irónico, mentiroso, optimista, maravilloso. 

[J] Ella pone la voz. JOANA MARGAÇA canta. Uxu Kalhus es su casa. Uxu Kalhus es algo así como la transcripción fonética de chocalhos, cencerros en su lengua materna. Tradición y modernidad. Tan fácil como eso que decía alguien. En su primer disco, A revolta dos badalos, de 2006, ya se percibe que quieren romper fronteras entre géneros. Rock, Jazz, Tradición, fusión en suma, pero fusión desde la arquitectura rockera. Luego descontextualizan el ecosistema pastoril para traerlo a nuestros días de electrónica y beatbox (Transumâncias Groove), y finalmente coronan la tradición alentejana con su visión de Extravagante, el ex-libris de la cultura rayana. 

[K] El nombre completo es KAZOO LOVE ORCHESTRA, y abre las puertas de otra parada y fonda necesaria para comprender y amar Évora, a otro nombre imprescindible de nuestra querida ciudad: Pedro Pinto. Kazoo es el lado acústico e introspectivo de Pinto. Pero tiene más aristas, más recorridos. Kazoo está pensado para acompañarte los sábados por la tarde. Una delicia más. 

[L] Imagina el apocalipsis: El día después del holocausto nuclear. Gente desorientada llega hasta el Forte de Graça, soberbio monumento a la autodefensa que ahora protege Elvas. Es lo que ha quedado en pie después de la devastación…Vienen desde Badajoz, desde allende fronteras del Este, desde Llerena y Alía, desde el norte, del Reino de Gata y las nieves de Covilhâ, desde el sur en Zafra, de allá al Oeste, de Montemor. En las puertas del fuerte les reciben soldados armados hasta las cejas. Sobre la muralla, las trompetas del infierno escupen una música que habla de desolación, de erosión. Es LAVA. Y sus autores responden al nombre de Process of Guilt. No nos cansaremos de decirlo. Un proyecto impresionante. Sobrecogedor. Nuestro amigo Pedrito lo definió mejor: Acojonante. 

[M] Un gran bajista que empezó con la guitarra. MARCUS BRUNO es un estudioso inquebrantable de las cuatro (o cinco) cuerdas. Participa de Kazoo y de otros proyectos en común con Pedro Pinto. Pero también él es protagonista de sus propias iniciativas cercanas al funk donde despliega su enorme sabiduría musical. 

[N] Se formaron en 2009 y procedían de otras bandas. NUDE trajeron a Évora el gusto por el rock puro y duro heredado de anteriores proyectos. Sin pretensiones. Rock alternativo, rock progresivo y melancolía, mucha melancolía. Es la voz de Ulysses, probablemente, la que ayuda a encender la emoción de Nude, a convertirlo en un proyecto para seguirle la pista. Ellos mismos declaran que el cine es su gran pasión, de ahí que E-Motions Pictures sea una declaración de principios. Una metáfora del movimiento y de la propia emoción. 

[O] No es un grupo propiamente dicho, o sí. O RIJO es la celebración de la música. Es el punto de encuentro de cinco grandes que a veces se juntan para mezclar el rock psicodélico con la tradición alentejana y que todos forman parte de este alfabeto: Catarino, Xinés, Seven Thousand o Tó Zé. Ciertamente, un proyecto singular. 

[P] Seguir a PEDRO PINTO es como leer en una pequeña enciclopedia de la música. Estamos en deuda con él, por ello para seguirle las pistas le hemos reservado otro rincón propio en Cantarrana. A través de Pedro Pinto se llega a la intimidad acústica de Kazoo Love Orchestra o al rock de garaje de JussyBlazz, nombre imprescindible para conocer la década de los noventa en Évora. Con Pedro Pinto te adentras en el rock con mayúsculas de Why, un superproyecto ya inactivo con un sonido rotundo y esplendoroso, o en la exquisitez de The Ballis Band, donde abren caminos brillantes entre el blues y el rock. Sensibilidad a flor de piel. 

[S] No es un grupo. Ni un disco. Es el lugar por donde todos han pasado. La SOCIEDADE HARMONIA EBORENSE se fundó en 1849. Está en la misma Praça do Giraldo. En el corazón de la ciudad. Por su escenario ha pasado y pasa todo el rock hecho en Évora. Es el gran santuario de la música popular en Alentejo. A ellos les debemos mucho. Por eso está aquí. 

[T] Su nombre aparece a menos que te despistes un poco. Su guitarra con círculos pintados es inconfundible. TÓ ZÉ es también Uxu Kalhus. Tan sólo por eso debería aparecer en estas líneas. Pero aquí está porque perteneció hace ya mucho tiempo a un proyecto fundacional del rock en Évora: Swamp. Swamp abrió muchas puertas y ayudó a poner la capital alentejana en el mapa de los sonidos contemporáneos. Fue uno de los primeros nombres que escuchamos decir a este lado de las rayas. Tó Zé participa también de esa experiencia deliciosa que es Bicho do Mato. Tó Zé es pieza clave en Cantarrana y en sus trabajos y en sus días. 

[U] Junto a Swamp, el otro grupo eborense que llegó en los momentos oscuros a este lado del mismo mundo fue Wild Angels. La voz era inconfundible. ULYSSES COUVINHA era el propietario. A Ulysses hay que seguirle la pista. Es también la voz que emociona en Nude o en Sigma, otro gran proyecto de rock y metal. 

[X] Su batería es inconfundible. Le otorga marca de la casa a un proyecto que aún no perteneciendo al área cultural y geográfica que nos ocupa, aparece en estas líneas porque XINÉS sí lleva el alma alentejana y eborense en sus formas. Switchtense son demoledores. Ya pertenecen al panorama metalero europeo por propio derecho. Xinés participa además de esa fantástica escuela que es Bicho do Mato. 

[Y] La firma de YOANN CROCHET nos viene como excusa perfecta para ir concluyendo este alfabeto con dos de las grandes bandas que en la actualidad permanecen activas en Évora, a las cuales Yoann Crochet ofrece su sabiduría en el bajo eléctrico. Uaninauei es un ejercicio de militancia. Ya apareció su nombre en la casa de Daniel Catarino. Unaninauei hace del uso de la lengua materna una razón de ser. Su Lume de Châo, publicado en 2010, es, probablemente, uno de los grandes discos editados en los últimos años en Évora y muchos alrededores. Rock sin etiquetas. La presencia de un coro alentejano le otorga un valor inmenso a este trabajo enorme. 

Seven Thousand es espectacular. Dicen las malas lenguas que son demasiado pesados para hacer rock, y no lo suficiente para ser una banda de metal. El resultado sorprende por el altísimo nivel que muestran en su primer trabajo. Detrás, por ahí escondido, también anda Daniel Catarino, claro. 

[Z] Un estudioso de la guitarra cierra este rosario musical. ZE PEPS. Aparecía en Sons de Cà. Acompaña a Pucarinho desde entonces. Lo puedes encontrar en Bicho do Mato y lo puedes encontrar en su proyecto personal, Zeps. Pero sobre todo, debes dejarte llevar por sus sonoridades exquisitas para acompañar los días de lluvia. 

Fin. De momento. ¿Falta alguien? Probablemente. Ya llegará. Las imágenes que acompañan este texto han sido extraídas de los recursos promocionales de los propios protagonistas. Todos los nombres que aparecen en este Alfabeto de Évora los puedes escuchar en nuestro Cantarrana.



Este texto vio por primera vez la luz en La Carne Magazine, en su número 13, correspondiente a septiembre de 2012.

Uxu Kalhus



Carbajo. 29 de octubre de 2011. Nos han contado que aquí, tan cerca de donde el Tajo nos une y nos separa, lleva celebrándose desde hace algunos años un festival de corte folk que, por momentos, pretende reivindicar nuestro lado celta.

Esta noche actúan Uxu Kalhus. Sí, bueno. Alguien podría decir que son un grupo de música tradicional, y que su presencia en este universo cantarranero, que tanto presume de rock, no tiene sentido. No lo vamos a discutir.

Nada más llegar al pueblo nos los encontramos con sus guitarras a la espalda. Van a cenar. Saludos cordiales. Actuamos los últimos. Antes de nosotros lo hacen dos grupos venidos de allende las Españas. La buena noticia es que el festival sigue en pie. La temperatura no es nada agradable. La mala noticia es que ellos llaman “actuar los últimos” a bien entrada la madrugada. Casi las tres. Esta noche cambian la hora en media Europa.

En el pabellón de deportes no hay todavía mucha gente. Con el inicio de los sones de gaitas y dulzainas comienza a acercarse la gente al escenario. A pesar de ser un pabellón, el sonido es bastante bueno. Tendremos que esperar unas cuantas de horas, y sobrellevar lo mejor que se pueda esas gaitas y esas dulzainas. Nosotros vamos buscando un concierto de rock a un festival que hace bandera de la música tradicional. Nosotros vamos buscando el camino lusitano que traza el río a un festival que hace lucha de la herencia céltica.

Maravillosos. Son casi las tres y el comienzo del concierto es emocionante. Joana Margaça (voz) y Luis Salgado (batería) se marcan un inicio de concierto sublime. Se va incorporando el resto del grupo. ¿Grupo? Esto no es un grupo. Esto es un grandísimo proyecto musical que empezó hace 10 años en Évora, donde el Alentejo, y que sí, tomó como punto de partida la música tradicional alentejana (no busques en ellos fado), y que sí, usan flautas y oboes (Paulo Pereira), pero también guitarras eléctricas (Tó Zé), bajo eléctrico (Eddy Slap) y teclados (André Lourenço).

Con el nombre ya pareciera que quisieran dejar clara sus intenciones. Uxu Kalhus es algo así como la transcripción fonética de chocalhos, cencerros en su lengua materna. Tradición y modernidad. Tan fácil como eso.

Cuando escuchas su primer trabajo, A revolta dos badalos, de 2006, ya percibes que quieren romper fronteras entre géneros. Rock, Jazz, Tradición, fusión en suma, pero fusión desde la arquitectura rockera.

Tres años después se despachan con un soberbio Transumâncias Groove en el que insisten con la descontextualización de la cultura pastoril, de traerla a nuestros días de electrónica y beatbox.

Ya no queda mucha gente en el pabellón de Carbajo, pero la visita que hacen a Extravagante, esa joyita alentejana que popularizó Janita Salomé, el genio de Redondo, hace presagiar que su nuevo disco va a ser igual de fascinante que sus anteriores trabajos.

Se ha atrasado el reloj. Hay que volver a casa. Queda una hora de camino. Pasamos por esas tierras rayanas que tanto nos gustan. Al fondo las luces de Castelo Brando y de Valencia, y de Marvâo. En el coche está sonando Legaliza Malaquias. Toda una declaración de intenciones.

Este texto vio por primera vez la luz en la Revista Grada, en su número 51, correspondiente a noviembre de 2011.